EL FRACKING

El “fracking” sobrevive con respiración asistida

 

Oscar Ibáñez:

 

Mientras que los principales medios de comunicación continúan propagando que el avance tecnológico traerá consigo suministros de combustibles fósiles cada vez más abundantes.

La industria se automedica para mantenerse viva. La disminución de las reservas de petróleo y de las inversiones en el sector, y el aumento de los costes financieros asociados a la explotación.

Son los factores que están diezmando la que parecía ser una inagotable mina de oro negro. La burbuja comenzó a desinflarse en 2014 y sigue haciéndolo.

El consumo mundial de petróleo en 2016 fue de 25,1 miles de millones de barriles(KMB; Figura 1).

 

 

 

 

 

  • Y más si consideramos que desde el año 2000 el mundo ha estado consumiendo anualmente unos 25,5 KMB de petróleo convencional.

 

Como podemos deducir de esa figura, durante bastante tiempo no reemplazamos lo que consumimos. Excepto en 2000 (cuando se produjeron 35 KMB), todos los años la producción ha sido inferior a los 25 KMB.

 

La disminución de las reservas probadas (Figura 4) y a la desconfianza hacia un negocio que está alterando el equilibrio climático global y muestra signos claros de derrumbe para quien quiera verlos.

 

 

Muestran que las reservas de líquidos del petróleo disminuyeron en 2016 por segundo año consecutivo. La disminución se concentró sobre todo en unas cuantas empresas que redujeron sus reservas estimadas de arenas asfálticas canadienses. Las reservas probadas de esas compañías disminuyeron desde los 116 KMB en 2014 a 100 KMB en 2016. (Figura 4).

 

 

En los próximos años, la cantidad de deuda que acumulará la industria petrolera estadounidense aumentará exponencialmente (Figura 5). El total de la deuda (en bonos) que debe la industria energética estadounidense saltará desde 27.000 millones de dólares en 2016 a 110.000 en 2018. Pero no se detendrá ahí: alcanzará los 260.000 millones en 2022. Son noticias muy malas porque el sector se gasta los beneficios en pagar la deuda. En este momento, muy pocas compañías están haciendo ganancias decentes o flujo de caja libre.

 

No ganaban, perdían. Acumularon una gran cantidad de deuda porque gastaban más dinero en perforar que el que obtenían. Estaban engañando a los inversores, lo que denuncié en mi libro El fracking ¡vaya timo!

Con esos antecedentes, ¿alguien cree de verdad que las compañías pueden sostenerse ahora con barriles a 30 o 40 dólares? Es un disparate puro y duro.

 

 

El caso de Continental Resources, una de las empresas burbuja del sector, y una de las compañías más grandes que operan en el yacimiento Bakken de Dakota del Norte, es paradigmático.  En diciembre de 2016, pagaba 321 millones al año para financiar una deuda de 6.500 millones.

 

El sector petrolífero está funcionando con respiración asistida para mantener un hilo de vida.  Lo peor está por venir para una industria que se suponía que debía hacer a Estados Unidos, energéticamente independiente. En algún momento, la cantidad masiva de deuda acabará por hundir este sistema y con ella a la industria petrolífera mundial.

 

 

 

 

 

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Oscar Ibañez

Muy buenas a [email protected]!! Mi nombre es Oscar y lo que pretendo desde este pequeño rincón, es concienciar a la gente para tener un mundo mejor.Muchas gracias a [email protected] por seguirme en mi pequeño rincón de Internet. Y recordad: hay que tener un poco de conciencia ecológica!!!

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