Oscar Ibáñez:

 

 

 

Euphausia superba, El Krill Antártico

Euphausia superba, El Krill Antártico

 

 

 

En los últimos años los investigadores  pasan mucho tiempo buscando maneras de capturar el dióxido de carbono de la atmósfera y tratar de confinarlo en el subsuelo. Pero nos hemos olvidado de lo más básico, que es observar a la propia naturaleza.

El Krill Antártico

Nombre científico es Euphausia superba, un crustáceo que no mide más que 3-4 centímetros, propia de las aguas frías de los océanos  Atlántico y Pacífico.

Y es que, parece que no, pero ella tiene sus propios mecanismos para limpiar el planeta.

Es el inesperado aliado del ser humano en su lucha contra los devastadores efectos del cambio climático. Al parecer, acelera el transporte del dióxido de carbono a las profundidades oceánicas.

Alimentándose de fitoplancton, es decir, de los organismos del plancton que realizan la fotosíntesis, lo que hacen es mantenerse cerca de la superficie para capturar dichas algas microscópicas, y al terminar desciendan a las las profundidades varias veces durante la noche, depositando allí sus heces. Esta migración y posterior deposición de residuos elimina una cantidad de carbono equivalente a las emisiones anuales de gases de efecto invernadero del Reino Unido (en el 2015 emitieron a la atmósfera 495,7 millones de toneladas de CO2).

 

 

 

 

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Conclusión

  • Aunque no es el primer estudio que explica este asombroso comportamiento, sí es es la primera vez que los científicos observan los mismos resultados en mar abierto, de modo que, una vez más, queda al descubierto la importancia de los océanos para almacenar el dióxido de carbono. Sin embargo, tampoco podemos olvidarnos de los efectos que tiene dicho gas en las aguas.
  • Y es que, el pH de los océanos está bajando, lo cual afecta irremediablemente a todos los animales:

– con concha

– los corales

– la fauna marina

 

 

 

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