Lluvia Ácida

Oscar Ibáñez:

 

¿Qué es la lluvia ácida?

 

Centrales nucleares, una de las causas de la contaminación del aire

 

Desde hace algunos años se ha empezado a hablar de un tipo de lluvia muy peculiar. A diferencia de la lluvia que conocemos todos, que es la que hace que las corrientes de los ríos puedan proseguir su curso y que llena las reservas de agua que luego consumimos, hay otro tipo que causa importantes daños al medio ambiente: la lluvia ácida.

Este fenómeno, si bien procede del cielo, se origina ”gracias” a la contaminación que hay aquí, en la biosfera. Centrales nucleares, automóviles y los pesticidas son sólo algunos de los motivos por los cuales la Tierra en su conjunto está perdiendo el equilibrio natural.

 

 

¿Qué es la lluvia ácida?

 

Central nuclear

 

Es una de las consecuencias de la contaminación, concretamente del aire. Al quemar un combustible, independiente de cuál sea, los productos químicos procedentes de él se liberan a la atmósfera en forma de partículas de color gris que se pueden ver fácilmente. Pero no sólo éstas son liberadas, también gases invisibles muy perjudiciales para la vida, como el óxido de nitrógeno, el dióxido de azufre y el trióxido de azufre.

Estos gases, cuando interactúan con el agua de lluvia, forman ácido nítrico, ácido sulfuroso y ácido sulfúrico que, acompañados de las precipitaciones, caen al suelo.

 

¿Cómo se determina la acidez de un líquido?

 

Escala de pH

 

Para tal fin lo que se hace es averiguar su pH, el cual indica la concentración de iones de hidrógeno. Varía de 0 a 14, siendo 0 el más ácido y el 14 al más alcalino. Se puede medir muy fácilmente, pues hoy en día disponemos de medidores de pH digitales y de tiras de pH de venta en farmacias. Sepamos cómo usarlos:

  • Medidor de pH digital o pH-metro: llenaremos un vaso con agua e introduciremos el medidor. Al instante nos indicará en cifras su nivel de acidez. Cuanto más bajo sea el valor, más ácido será ese líquido.
  • Tiras adhesivas de pH: estas tiras reaccionan enseguida al entrar en contacto con el agua. Por eso, si les echamos una gota veremos cómo cambian de color volviéndose verdoso, amarillo o anaranjado. Dependiendo del color que adquiera, significará que el líquido es ácido, neutro o alcalino.

La lluvia siempre es ligeramente ácida, es decir, su pH se situúa entre 5 y 6, ya que se mezcla con óxidos de forma natural en el aire. El problema surge cuando ese aire está muy contaminado: entonces el pH baja a 3.

Para que nos hagamos una idea de cuál ácida puede ser la lluvia, bastará con que tomemos -o lo intentemos- el líquido de un limón recién cortado. El pH que tiene este cítrico es de 2.3. Es tan bajo, que a menudo se utiliza para acidificar, esto es, bajar el pH, de las aguas alcalinas.

 

¿Cuáles son las consecuencias de la lluvia ácida?

En los ríos, lagos, océanos

Lago en Noruega

 

Si hablamos de las consecuencias, éstas son muchas y muy negativas para muchos seres vivos. A medida que contaminamos, el agua de los ríos, de los lagos y de los océanos se acidifica, lo que pone en peligro a animales tan importantes para el ser humano como los camarones, los caracoles o los mejillones. Éstos, al verse privados de calcio, se hacen ”cáscaras” o ”guaridas” más débiles. Pero esto no es todo: las huevas y los alevines tienen más probabilidades de tener deformaciones, e incluso de no salir del huevo.

En el suelo y en las plantas

Bosque afectado por lluvia ácida

 

Otro de los problemas importantes que causa es la acidificación del suelo. Si bien es cierto que son muchas las plantas que crecen en terrenos ácidos, como la mayoría de las que proceden de Asia, hay otras que van a tener más dificultades para adaptarse, como por ejemplo el algarrobo o el almendro, dos árboles de la región mediterránea que sólo pueden crecer en tierra caliza. La lluvia ácida va a impedir que sus raíces tengan disponibles nutrientes esenciales, especialmente calcio. Además, se infiltrarán metales que modificarán la composición del suelo (manganeso, mercurio, plomo, cadmio).

La vegetación será una de las más afectadas. Y, por ende, también nosotros pues no sólo dependemos de ellas para poder respirar, sino también para poder alimentarnos.

En los lugares y esculturas históricas

 

 

Górgola afectada por lluvia ácida

 

 

¿Se puede hacer algo para evitarla?

 

Molinos de viento, generadores de energía eólica

 

Claro. La solución pasa por dejar de contaminar, pero eso de momento sería imposible teniendo en cuenta que somos 7 mil millones de personas las que habitamos el planeta. Por lo tanto, resulta más factible buscar otras fuentes de energía; optar por las renovables que son mucho más limpias que los combustibles fósiles.

Otras cosas que se podrían hacer son:

  • Usar menos el coche y más el transporte público.
  • Ahorrar energía.
  • Apostar por los automóviles eléctricos.
  • Crear campañas de conciencia ambiental.
  • Desarrollar proyectos que sirvan para reducir la contaminación.

Como ves, la lluvia ácida es un problema muy serio que afecta de manera importante, no sólo a las plantas o a los animales, sino también al conjunto del planeta Tierra.

 

 

Oscar Ibañez

Muy buenas a tod@as!! Mi nombre es Oscar y lo que pretendo desde este pequeño rincón, es concienciar a la gente para tener un mundo mejor. Muchas gracias a tod@s por seguirme en mi pequeño rincón de Internet. Y recordad: hay que tener un poco de conciencia ecológica!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 INFORMACIÓN BÁSICA DE PROTECCIÓN DE DATOS:

 

 

 

 

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: